Taller de Diseño Industrial 1 “A”

El Taller de Diseño Industrial 1, es la asignatura central del primer año de la carrera y debiera constituir el núcleo donde se vinculan los saberes de las demás asignaturas, con una interacción directa docente-alumno, vinculando la teoría y la práctica.

Se dice debiera, con un sentido no claudicante, sino de superación, pues hay que comprender que el cuerpo de conocimiento que se entrega en los primeros meses no siempre es suficiente en tiempo y forma para que el alumno arme su compendio rápidamente y pueda vincularlos en una síntesis.

Al menos requiere un tiempo de adaptación al nuevo código lingüístico que se conjuga recién transcurrido el trayecto del primer cuatrimestre.

El modelo de funcionamiento de la asignatura es de taller, conjugando en el espacio áulico, una comunión de sinergías, que se construyen con participación, esfuerzo, constancia, cooperación, comunicación fluida, tanto entre alumnos como entre docentes y alumnos. Dentro de este marco, se trata de producir cambios impensables en el enfoque de comprender el mundo y las cosas, deconstruyento, analizando, fragmentando y volviendo a armar de forma creativa y progresivamente, una nueva organización, para someterla a su posterior evaluación.

Las líneas reflexivas
El componente metodológico representa un cuerpo de ideas, que se apoya sobre tres líneas reflexivas, que actúan como directrices eslabonadas sincréticamente.
1/ La empírico-concreta
2/ El aprendizaje significativo.
3/ Lo valorativo

En el nivel pragmático se encuentra la ejercitación concreta. Es la aproximación, el reconocimiento, la invocación a rescatar el sujeto de acción que existe en cada uno que obra y construye. Obra y construye en base a un saber empírico. La intencionalidad es encontrar los primeros presupuestos a partir de este obrar y actuar en la relación con los objetos. En la ejercitación se trata de reunir el pensamiento práctico y el pensamiento teórico; razón y empirismo.

El pensamiento práctico nos contacta con el mundo, los objetos, lo sensible y la materialidad y el pensamiento teórico lo vincula con los objetos por crearse, es decir a los proyectos, que sólo están en el pensar anticipado. Percibir lo que debe ser, lo que todavía no es.
Esta nueva información entra en contacto con la existente y su cultura, que porta el sujeto, y de esta información y la estructura conceptual surge el aprendizaje significativo, que consiste en un nuevo ordenamiento que se ajusta a la estructura conceptual previa.

En este acto de pensamiento, descubre su forma, descubre el valor que ha sido depositado en la acción. Esta comprensión, es una especie de abstracción práctica, que es la comprensión de los valores, que a su vez son los fines que se persiguen. ¿Dónde estaban esos valores antes de ser realizados? A partir de la ejercitación y la búsqueda se intenta despertar esos valores, que son los valores de su historia cultural, la vida psicofísica y afectiva. Aparece una hermenéutica de los valores como interpretación de los valores. La relación docente-alumno, hace emerger esta cuestión y la coloca en escena, para el análisis individual y social del resto.

Una vez conocida la meta, el sujeto debe establecer el medio para lograrlo, es decir el camino que debe seguir. Este medio o camino se traduce en una norma que indica y señala la meta.

También podemos decir que es una regla de conducta o un método técnico como conjunto de procedimientos para lograr el objetivo. En esto consiste precisamente la función normativa de la estructura conceptual que es la de encausar la acción para no desviarse del objetivo. La norma es una anticipación del fin que luego será realizado. Es incorporar una metodología, que no es un camino, sino un viaje que persigue el objetivo.